
Giraba sobre dulces pensamientos.
No sabía lo que venía, pero lo supuse... el duelo de la noche me obsequió al iluminado.
Así, cambia la frase, cambia el tiempo, extermina las dificultades.
Y yo estaba lista para la hora de la limpieza... en el dia y a la hora justa. La hora que habíamos acordado previamente.
Y yo estaba lista para la hora de la limpieza... en el dia y a la hora justa. La hora que habíamos acordado previamente.
Sin frases agotadas y sin condiciones. Sin resentimientos.
Me acerqué a su aliento y lo acogí con extrema adrenalina.
Me acerqué a su aliento y lo acogí con extrema adrenalina.
Me intoxiqué del calor que emanaba su cuerpo, de las cosas dichas para el momento y subí. Subí hasta que me dio miedo.
Todo brilló en el interior del núcleo... y yo sola.
Sola hasta el final de los tiempos.

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